Vivir a corazón abierto
es para mí una intensa aventura…

Vivir a corazón abierto
es “atreverse a sentir”.
Es tomarse el riesgo de sentirlo todo,
es creer en el ser humano,
es despojarse de toda envidia,
es entregarse plenamente a la vida,
como si hubiera solo un día para amar.
Es ser tan fuerte y tan segura
que no cerrarás tu corazón
con ninguna clase de coraza…
aunque a simple vista
parecerás sensiblemente frágil,
es atreverse a ser vulnerable,
es ver mas allá de lo que se ve…
Es tener la sensibilidad a flor de piel,
para con ella poder descubrir
una linda mirada en el tumulto,
una lágrima oculta en el silencio.
Percibir el amor sereno de un padre,
la mirada tranquila de una madre,
la enorme soledad que encierra
la fría mirada de unos ojos
que no dicen nada.

El tiempo y la vida no esperan por nadie;
por eso no hay mejor momento
que éste para ser feliz;
porque la felicidad
no es una meta ni un destino…
“La felicidad es una manera de vivir”…
es vivir a corazón abierto.

Es maravilloso vivir así,
disfrutando cada momento,
con el corazón que se sale del pecho,
con la alegría que emana por los poros,
con el amor que se desborda por los ojos.

Vivir a corazón abierto, es vivir sin temor,
Vivir así es “vivir libre!!!”

He puesto alas a mi alma…
tengo grandes sueños
y las alas para perseguirlos;
y en el camino valorar y aprender
de todo ser humano que encuentro.
Disfruto cada momento que vivo,
aun los dolorosos,
porque sé que los problemas cotidianos
son la sal de la vida;
por eso atesoro cada momento.

Acaso vivir a corazón abierto
implica un riesgo??
Claro que sí!!!…
Pero correr ese riesgo
es una intensa aventura!

Sé que no puedo hacer que nadie me ame,
pero sí amarme yo, y así ser alguien
a quien se puede amar.

Sé que no debo esperar
a concluir cierto asunto
o a brincar cierto obstáculo,
para comenzar a vivir
lo mejor de mi vida y ser feliz;
porque la felicidad es
precisamente “este sendero”…
es recorrer este sendero
de mi vida hoy…
“A corazón abierto”,
recorrerlo me da la felicidad,
no me lo perdería por nada!!!

No cambio ningún sentimiento
de envidia o mala voluntad
que me han enviado,
si esto implica negarme la dicha
de conocer y recibir
todo lo bello que he recibido…
Tanta alegría…
Tanto amor…

Tantos seres que han pasado por mis días,
dejando una huella de amor
o de aprendizaje del dolor…
Son las personas tristes y heridas
las que me han dado la
oportunidad de comparar
y así valorar en su justa grandeza,
todo lo bello que he recibido…

Gracias a la vida por todo lo recibido!
Gracias por la libertad de elegir!

Y elegí vivir…”A Corazón Abierto”

Alicia Tejeda

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